Es una de las quejas universales de cualquier mujer: te compras unos pantalones hermosos, vas a guardar tus llaves o tu teléfono, y descubres la triste realidad. El bolsillo está cosido, o peor aún, es tan diminuto que apenas cabe una moneda. Mientras tanto, los pantalones de los hombres parecen tener espacio infinito.
Siempre hemos creído que es simplemente “para que la ropa luzca mejor en nuestro cuerpo”, pero los historiadores de la moda revelan que hay un trasfondo mucho más oscuro, machista y altamente lucrativo detrás de la ausencia de bolsillos funcionales en nuestras prendas.
En el siglo XIX, se decidió eliminar los bolsillos internos de los vestidos de mujer para evitar que pudieran ocultar dinero, cartas secretas o libros, manteniéndolas dependientes de sus esposos. Hoy en día, la industria mantiene esta práctica por un motivo puramente comercial: la venta de bolsos. Christian Dior llegó a decir famosamente que “los hombres tienen bolsillos para guardar cosas, las mujeres para decorar”. Si tuviéramos bolsillos reales, la industria multimillonaria de las carteras colapsaría.
Básicamente, sacrifican nuestra comodidad diaria para obligarnos a comprar un bolso para cargar nuestras pertenencias. ¿Deberíamos exigir a las marcas que estandaricen los bolsillos femeninos de una vez por todas?
